
"Si no intentas, no sabes", dice David Jaffe, presidente ejecutivo de Ascena Retail Group Inc., la matriz de Maurices.
Los comerciantes esperan que la tecnología —conocida
como "geoperimetraje"— sea una respuesta efectiva al odiado showrooming, que
como ya comentamos en el blog de Zirigoza.eu, era cuando un cliente acude a una tienda física para
ver un artículo pero luego hace la compra online tras hallar un mejor precio a
través de su teléfono inteligente.
La idea detrás del geoperimetraje es alcanzar a
consumidores que se encuentran en los alrededores, y las promociones pueden ser
híper localizadas, como una oferta de paraguas para personas que se hallan en
un radio de 15 kilómetros durante una tormenta o destacar un descuento en el
pasillo 6 cuando el cliente está en el 3.
Sin embargo, la aceptación del novedoso servicio por
parte de los consumidores no ha sido muy extensa, indican los minoristas, lo
que pone en evidencia un desequilibrio fundamental de poder cuando se trata de
tecnologías móviles. Mientras que los compradores han aprendido la forma de
utilizar teléfonos inteligentes, para perjuicio
de los comerciantes al comparar precios con otros establecimientos, las cadenas
minoristas siguen pasando apuros para encontrarles un uso a los móviles que
impulse sus ventas.
Un 15% de los participantes de una reciente encuesta, indicó
que usa su teléfono móvil en tiendas para comparar precios de rivales que
venden exclusivamente en línea, según Forrester Research.
Los usuarios se están acostumbrando a utilizar cupones
de descuento que les llegan a sus teléfonos. En 2011, se canjearon más de 3.400
millones de cupones en todo el mundo, según Juniper Research.
Meijer Inc., una cadena de
supermercados de EE.UU., utiliza sensores en sus locales para ofrecer
información personalizada y cupones virtuales vía teléfono móvil. Los clientes
que preparan listas de la compra en línea pueden recurrir a una aplicación
cuando se encuentran en la tienda y ésta reordena la lista en función de su
ubicación en los pasillos, acelerando el proceso de compra. También incluye
cupones y ofertas semanales.
The North Face,
fabricante de indumentaria para actividades al aire libre, ha utilizado el
geoperimetraje desde 2010 mediante una aplicación llamada Shopalert,
desarrollada por la firma de comercio móvil Placecast. El minorista
ha incorporado la tecnología no sólo en sus tiendas, sino también en parques y
resorts de esquí, pero en dos años, The North Face ha conseguido sólo 8.000
suscriptores.
Algunas compañías están ampliando sus experimentos. Kiehl's,
empresa de productos para el cuidado de la piel, inició en julio una prueba de
geoperimetraje en sus 44 tiendas independientes, pero este año ha hecho el
experimento permanente, indico Tory Diamond, directora de gestión de relaciones
con el cliente de Kiehl's, propiedad de L'Oréal SA.
La compañía ahora
explora incorporar la tecnología a los puestos de Kiehl's en las tiendas por
departamentos.
Hasta el momento, miles de consumidores se han apuntado
al servicio de alertas, que Kiehl's promociona en sus cajas registradoras, en
sitios de medios sociales y a través de su lista de e-mail.
En noviembre, ofreció a sus clientes un protector labial sólo por registrarse, lo que causó un salt en las cifras, explico Tory Diamond.
Kiehl's limita sus mensajes de texto a tres al mes, comento Tory Diamond. "El mensaje de texto es un medio muy personal y puede molestar a la gente"
Fuentes de la noticia WSJ